El Portavoz

La voz de los hechos

Vol. IV · Núm. 487
México

Pasos urgentes para salvar un diente permanente tras un accidente

La pérdida de una pieza dental permanente es una emergencia médica que requiere atención odontológica inmediata para aumentar las probabilidades de éxito en su reimplantación.

Redacción El Portavoz
Foto: excelsior.com.mx

La pérdida accidental de un diente permanente representa una urgencia odontológica que exige acción inmediata durante los primeros sesenta minutos tras el incidente. De acuerdo con especialistas en salud bucal que colaboran con instituciones como el IMSS, el tiempo es el factor determinante para lograr una reimplantación exitosa en la cavidad alveolar, evitando así daños irreversibles en los tejidos periodontales.

El primer paso fundamental ante esta situación es localizar la pieza dental y tomarla únicamente por la corona, evitando tocar la raíz. Es imperativo limpiar el diente con agua corriente o solución salina si presenta residuos, pero bajo ninguna circunstancia se debe tallar o utilizar jabones, ya que esto podría destruir las células vitales necesarias para que el diente se integre nuevamente al hueso.

Una vez limpio, el procedimiento recomendado consiste en intentar colocar la pieza nuevamente en su lugar original con suavidad, mordiendo una gasa limpia para mantenerla fija. Si la reinserción inmediata no es posible por dolor o dificultad técnica, el diente debe mantenerse húmedo en todo momento; para ello, se sugiere transportarlo dentro de un recipiente con leche fría o suero fisiológico, o bien, mantenerlo dentro de la boca entre la mejilla y la encía si el paciente es un adulto capaz de evitar la deglución accidental.

La Secretaría de Salud enfatiza que acudir a una unidad de urgencias dentales o con un especialista en endodoncia antes de que transcurra una hora es vital. La atención profesional temprana permite estabilizar la pieza y realizar las intervenciones necesarias para asegurar su supervivencia a largo plazo, reduciendo drásticamente la probabilidad de una pérdida dental permanente que requeriría tratamientos protésicos más complejos y costosos.

Ante cualquier traumatismo que involucre la pérdida de piezas dentales, se recomienda no intentar remedios caseros ni aplicar calor sobre la zona afectada. La comunicación clara con el equipo médico sobre cómo ocurrió el accidente ayudará al odontólogo a evaluar posibles fracturas óseas asociadas o daños en los tejidos blandos circundantes durante la valoración inicial.

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