El Portavoz

La voz de los hechos

Vol. IV · Núm. 487
México

Por qué la reinfección de dengue representa un riesgo mayor para la salud

Especialistas advierten que una segunda infección por dengue puede desencadenar cuadros clínicos más severos debido a la respuesta inmunológica del organismo.

Redacción El Portavoz
Foto: excelsior.com.mx

La Secretaría de Salud federal ha reiterado que contraer dengue por segunda ocasión incrementa significativamente el riesgo de desarrollar una forma grave de la enfermedad. Este fenómeno ocurre cuando una persona se infecta con un serotipo del virus diferente al que contrajo inicialmente, lo que genera una reacción inmunitaria exacerbada en el cuerpo humano, conocida científicamente como un proceso de potenciación dependiente de anticuerpos.

En México, el monitoreo epidemiológico realizado por el IMSS-Bienestar y las instituciones estatales de salud subraya que el dengue no es una enfermedad uniforme. Aunque la primera infección suele presentar síntomas clásicos como fiebre alta, dolor articular y cefalea intensa, una reinfección puede derivar rápidamente en complicaciones hemorrágicas o choque por extravasación de plasma, situaciones que requieren atención hospitalaria inmediata para evitar un desenlace fatal.

Las autoridades sanitarias enfatizan que las señales de alarma tras un diagnóstico previo deben ser monitoreadas con mayor rigor. Entre los signos que requieren traslado urgente a una unidad médica se encuentran el dolor abdominal intenso y continuo, vómitos persistentes, sangrado en encías o nariz, fatiga extrema y dificultad para respirar. La presencia de estos síntomas sugiere que el paciente podría estar transitando hacia una fase crítica que pone en riesgo la integridad de los órganos vitales.

El tratamiento frente al dengue sigue basándose en el control de los síntomas y la hidratación constante, ya que no existe un fármaco específico que elimine el virus. Es fundamental evitar la automedicación, especialmente el uso de ácido acetilsalicílico o antiinflamatorios no esteroideos, los cuales pueden empeorar el riesgo de hemorragias en pacientes con sospecha de dengue. Los protocolos actuales indican que el manejo debe ser supervisado estrictamente por profesionales de la salud.

La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para mitigar este riesgo en el país, especialmente en estados con climas tropicales donde el mosquito Aedes aegypti tiene mayor presencia. Eliminar criaderos de agua estancada en hogares y utilizar repelentes son medidas esenciales que las autoridades promueven constantemente para reducir las tasas de transmisión. Ante cualquier síntoma sospechoso, la recomendación es acudir a la unidad de salud más cercana para recibir un diagnóstico preciso y evitar complicaciones mayores.

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